Su historia se remonta al siglo XII cuando era fortaleza musulmana, y que posteriormente sirvio como base para la construccion del castillo en el siglo XV, tras la conquista de la anterior fortaleza por Alfonso VII, que se lo entregó a la Orden del temple.
En 1184 pasa a manos de la Orden de San Juan de Jerusalen por mandato del monarca Fernando II, y dos años mas tarde pasó a ser propiedad de la Orden de Santiago. Posteriormente pasaria a manos de la Orden de Alcantara.







